me voy a aventurar a decir que siento que una parte de mi, la más física quizá, ya se está acostumbrando a estar, non stop, en esta caja de cerillas que tengo por casa. pero muy bonita. pequeña pero muy bonita. bueno que me voy por Ubeda y no quiero multas. a lo que iba. hoy el día se me pasó tan rápido que hasta me asusté. tengo la sensación que hace nada estaba preparando el desayuno y ya son casi las diez. resiliencia como me decía hoy una amiga. y creo que esto del confinamiento, de este impasse, va a cambiar y mucho todas esas frases que tenemos siempre bajo el brazo.... ahora ya no te vas a volver a aburrir como una ostra sino como un humano en cuarentena. y que me decís del conejo blanco de Alicia? ahora que no llega tarde a ningún sitio y que no creo que aparezca Alicia...le habrán hecho un Erte? seguro que Walt es un tío enrollado y los mantiene a todos en nómina. lo que tengo claro es que tengo un nuevo compañero en casa... el insomnio. creo que ya he dormido todas las horas de retraso que llevaba y me duermo tardísimo por la noche mientras que víctor duerme y ronronea plácidamente a mi lado. está visto que a los gatos no les afecta nada. sigo leyendo a Cartarescu y veo directos por instagram que me hacen reír como si nada pasara ahí afuera. y eso me lleva a preguntarme si Madrid y el resto de las ciudades nos echarán de menos por sus calles...no os preocupeis, estamos a la vuelta de la esquina.
miércoles, 25 de marzo de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario